Digamos que durante el primer año de preparatoria era un amargado. Me la pasaba con mi bolita de amigos arriba en los salones haciéndonos mensos todos los recesos. Quiero decir, me la pasaba bien, hasta ese momento no había tenido la necesidad de conocer a más personas. Varios de mis amigos habían entrado a Carnero desde el principio, pero yo siempre los molesté con que era un grupo estúpido. Hoy en día, ya que prácticamente todos mis amigos son parte de la mesa sigo diciendo que es estúpido, pero bueno. Fue hasta tercer semestre que uno de ellos me invitó a participar en uno muy distinto.
Comité Electoral se encarga de organizar las elecciones de la preparatoria. Cuando me lo explicaron, la verdad me quería reír de lo ridículo que sonaba e irme. Lo decían como si las elecciones fueran importantes y difíciles de hacer, tiempo después comprendí que sí. Total, me metí porque estaba aburrido de existir por ahí y porque iba a ser imagen y para mi era un reto personal hacer que las elecciones se vieran bien e interesantes.
Tuve la oportunidad de crecer mucho como persona, desarrollando a la perfección las habilidades de hacer todo en el último momento y que pareciera que lo había planeado por meses, improvisar ante directivos y que pareciera que hablaba seriamente, mantener la calma cuando todo está saliendo mal, llorar y trabajar al mismo tiempo, y el enorme compromiso que es trabajar con 5 personas para sacar un proyecto adelante. Durante el periodo electoral, la directora de grupos tuvo incapacidad de maternidad y tuvimos que organizar todo solos, sin la más mínima idea de qué estaba pasando. Sorprendentemente, recibimos un reconocimiento a mejor actividad del semestre y nuestra presidenta ganó el reconocimiento a mejor presidenta de Tec de Monterrey Campus Guadalajara (de prepa y universidad). Después de eso, me eligieron presidente a mí, pero por mi hipertensión tuve que dejarlo porque era demasiada presión y podía ser perjudicial.
Un semestre después, regresé a ser vicepresidente de Claquette, y también me divertí muchisimo. Fue raro cambiar de equipo de trabajo (honestamente estoy seguro que no voy a tener jamás otro equipo tan brillante como el que fue comité electoral) y fue difícil sacar adelante todos los proyectos, pero sigo aprendiendo a organizarme y ser la mejor versión de mi mismo. Actualmente, soy logística (o mejor dicho, copresidente) de Claquette y estoy muy triste porque será mi último semestre en el que podré participar en algo así, pero definitivamente es lo que más me enseñó en la prepa.
Gracias a que entré a comité, conocí a muchas de las personas más brillantes y amigables que he conocido en mi vida. Básicamente el 80% de mis amigos los conocí ahí, y es de verdad lo mejor que me ha pasado en la prepa. Hoy en día los puedo considerar como mi familia y no sé que habría sido de estos dos años sin ellos.















